FUNCIÓN

El rodamiento de embrague es una pieza que trabaja conjuntamente con el elemento que lo acciona, permitiendo acoplar y desacoplar el motor de la caja de cambios.

Cuando el rodamiento de embrague se encuentra en la posición en la cual libera los discos es cuando se produce el desacople entre caja y motor, permitiendo que (a las RPM adecuadas) se puedan introducir los cambios que optimizan la marcha del vehículo.

El conjunto llamado rodamiento de embrague puede variar de diseño y materiales en función a las dimensiones de ubicación, potencias y RPM a transmitir y absorber. Básicamente consta de dos partes, una de “giro” y otra que a la vez hace de guía del conjunto y de apoyo del elemento que lo acciona (horquilla); la junta de estas dos partes permite “empujar” el diafragma o levas del embrague cuando está girando, consiguiendo con ese movimiento igualar los RPM del mismo.

El rodamiento no “trabaja” durante el tiempo en que se necesita transmitir la potencia del motor, no obstante, en algunos modelos puede darse que giren continuamente sin empujar; mientras que en otros casos (la mayoría), el rodamiento se separa del diafragma o patas del embrague, dependiendo si se detiene totalmente o no del tiempo de selección de marchas.

PRINCIPALES CARACTERÍSTICAS

Debido a la calidad de los elementos que los componen y los controles de calidad a los que son sometidos, nuestros rodamientos de embrague compiten con los mejores del mercado.

  1. Lubricantes (grasa): poseen un rápido índice de recuperación. Son también resistentes al agua y a altas temperaturas.
  2. Rodamientos radiales a bola con características especiales:
    1. Juego C3: fundamental para la vida útil del rodamiento (permite la relubricación durante los períodos sin presión).
    2. Blindajes RS especiales: llamados de bajo rozamiento (ejercen poca presión sobre la pista interior evitando el recalentamiento y los “chillidos” del rodamiento).
  3. Porta crapodinas o Manguito: fabricados con materiales adecuados.
    1. Metálicos: aplicamos aceros con su correspondiente tratamiento térmico.
    2. Fundición: en estos casos, de ser necesario, empleamos aleaciones que permiten un tratamiento térmico localizado (temple por inducción).
    3. Plásticos: material acorde a su importancia, llamado P. A. 6.6 + 33% FV estabilizado al calor; estos manguitos llevan insertos o placas de acero con su correspondiente tratamiento térmico (llamadas sufrideras) donde apoyan las horquillas.

Un punto importante a destacar son las placas de apoyo, que soportan el empuje y desgaste generado por las patas o diafragma del embrague. Exclusivamente, DBH emplea acero de una aleación que permite lograr un núcleo resistente a la compresión y una capa antidesgaste en la superficie que garantiza la vida útil de la placa.

CONDICIONES DEL MONTAJE Y PRECAUCIONES BÁSICAS

En caso de tener que montar el rodamiento de embrague al manguito, tener en cuenta que la interferencia entre diámetros sea la correcta.

DBH recomienda realizar el anclaje por medio de adhesivo anaeróbico.

También se debe verificar que el manguito adquirido (no provisto con la pieza) esté desarrollado para el uso con rodamientos de embrague radiales. Generalmente están hechos con el concepto que se aplicaba para los axiales, ligeramente cónicos y/o con mucha interferencia de diámetros.

Ese concepto no perjudica el giro en los axiales, pero al ser utilizados en radiales, prácticamente se anula el juego interno del rodamiento generando múltiples problemas de funcionamiento como aumento de temperatura, ruidos y la consecuente disminución de la vida útil.

Cuando se efectúa el montaje entre partes, generalmente se debe ejercer presión sobre la placa de apoyo, e indefectiblemente, esta presión se trasmite al anillo central del rodamiento por intermedio de las bolitas. Si esta presión no es la adecuada, las bolitas marcan las pistas arruinando desde el inicio el rodamiento.

Por este motivo, recomendamos el pegado con los adhesivos adecuados (ver croquis ilustrativo).

Antes de montar el rodamiento de embrague al vehículo conviene verificar todas las demás piezas componentes del sistema, como ser: horquilla, guía cubre directa y pívot de horquilla, con el fin de garantizar un empuje alineado con el eje y sin juegos que generen ruidos ajenos al rodamiento de embrague.

Si por algún motivo se debe “lavar” el conjunto, evitar hacerlo con presión para no introducir líquidos o partículas en el rodamiento.


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